Introducción

La presente obra ha sido escrita para satisfacer una doble necesidad: la de los masones que necesitan conocer las enseñanzas que están destinadas al público y la de aquellos que, no siendo masones, desean conocer las creencias masónicas. A ambos les decimos que en éste trabajo hallarán la satisfacción de sus deseos. La Masonería pública es una rama de la Masonería general y está constituida por las enseñanzas de los congresos masónicos y por las doctrinas destinadas, tanto a los masones como al público. En la presente obra, a las enseñanzas provenientes de las fuentes señaladas más arriba, el autor les ha añadido algunos comentarios que amplían y completan, en muchos casos, lo dicho por las fuentes ya mencionadas. Para fines de exposición hemos dividido las enseñanzas de la Masonería pública en diéz partes que hemos denominado: aspecto religioso, cósmico, moral, individual, social, laboral, político, patriótico, institucional e histórico. Como el autor está consciente de la necesidad que existe de una obra como ésta, espera que la misma satisfaga las esperanzas de sus lectores. En su lucha por el mejoramiento del Hombre, la Masonería no se limita a usar únicamente las tres fuentes de recursos que se mencionan en la definición. Para el logro de su propósito capital, usa todos los conocimientos que cada época ofrece. Pero como es fácil suponer, dichos recursos varían con las épocas, los lugares y los adelantos de la técnica o la ciencia. La Masonería como doctrina no es dogmática. Es liberal, pragmática, filosófica y científica. Es progresiva o perfectiva, porque no se considera ni completa ni perfecta. Está hecha de verdades generales, de principios y de normas universales. La doctrina masónica es ante todo y por encima de todo, una doctrina humanista. Esto quiere decir que lo humano es lo principal, sin que tal cosa excluya lo natural y lo divino ni se quiera sustituir a Dios por el Hombre. Es un humanismo equilibrado, sin extremismos exagerados o absurdos.

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