Aspecto Institucional

La institución encargada de conservar, propagar y aplicar la Masonería se denomina la Orden Masónica, pero frecuentemente se la llama La Masonería, al igual que La Doctrina. La Orden Masónica o la Masonería consta de dos grandes cuerpos denominados: La Gran Logia de la República Dominicana y el Supremo Consejo del Grado 33 para la República Dominicana. La Gran Logia abarca un grupo determinado de logias, o sea, de instituciones masónicas menores que tienen a su cargo todo lo relativo a enseñanzas primarias o elementales de la Masonería. El Supremo Consejo tiene bajo su mandato a una serie de agrupaciones que reciben distintos nombres y que se numeran desde el grado cuarto hasta el treinta y tres.

El régimen de gobierno de la Masonería es el democrático y en las Logias, igual que en el Estado democrático, el poder político está  dividido en tres poderes independientes. En ella, el poder legislativo está  representado por la asamblea constituida por los miembros de la logia. El ejecutivo se halla representado por el Venerable Maestro o Jefe de la Logia, y el Judicial, por el Consejo Judicial, que hace las veces de tribunal. Los miembros de esos poderes son elegidos cada cierto tiempo, por voto directo y secreto, como ocurre en los gobiernos democráticos. La Orden Masónica o la Masonería se rige por un Estatuto General, que hace las veces de código, y por una constitución. Cada logia, además, tiene su reglamento interno. Las logias son autónomas y cada una tiene su estandarte y la facultad de nombrar sus representantes ante las otras logias. En las tenidas o sesiones ordinarias, la logia actúa como una asamblea legislativa: ante ella se presentan proyectos de resoluciones, que son verdaderas leyes.

Cuando se presenta un proyecto de resolución, si se considera necesario, se nombra a una comisión para que proceda a su estudio, y se le da un plazo para ofrecer las conclusiones. Vencido éste, la comisión brinda su informe. Se abren los debates sobre el tema, y cuando el Venerable Maestro, que es el que preside la logia, considera que este ha sido suficientemente debatido, se cierran éstos, y el orador, que es el representante de la ley masónica, presenta sus conclusiones. Después de esto, se somete a votación el proyecto, y se aprueba o rechaza con modificaciones o no, según sea el caso. El Venerable Maestro, como representante del Poder Ejecutivo de la logia, realiza el gobierno de ésta, en unión de dos ayudantes que reciben los nombres de Vigilantes, y de un asesor que es el Ex-Venerable Maestro del período anterior. Lo más arriba expuesto permite formarse una idea, bastante completa, de la organización política de la Masonería o La Orden Masónica, y de la índole
democrática de ésta. Pero no está  demás que a lo anterior agreguemos;

1ro.) Que la Orden Masónica o la Masonería se abstiene de todo acto confesional, y por tanto, no prohíbe ni impone a sus miembros ninguna convicción religiosa, y rechaza TODA afirmación dogmática y todo fanatismo.

2do.) Que la Masonería o la Orden Masónica no es órgano de ningún partido político ni agrupación social.

3ro.) Que la Masonería o la Orden Masónica prohíbe toda discusión política o religiosa durante las reuniones de sus miembros.

Grupos: